Herramientas y soluciones para instituciones del sector público de la UE
Obtenga una visión clara e independiente de cómo funcionan sus servicios digitales, dónde se encuentran los riesgos y qué priorizar a continuación en materia de accesibilidad, seguridad, cumplimiento y gestión diaria.
Cuando múltiples proveedores, equipos internos y decisiones heredadas van configurando sus sistemas con el tiempo, resulta difícil ver dónde se encuentran realmente las brechas de accesibilidad, las debilidades de seguridad, los problemas de rendimiento o los riesgos de cumplimiento. Sin una revisión independiente, los problemas importantes pueden permanecer ocultos hasta que afecten a la prestación del servicio o a la planificación de la contratación.
Muchas organizaciones ya saben que algo requiere atención, pero no qué debe abordarse primero, qué puede esperar y qué conlleva el mayor riesgo operativo o de cumplimiento. Esto dificulta asignar presupuesto, preparar pliegos de licitación o explicar las necesidades técnicas a la dirección en términos claros.
Los sitios web y las herramientas digitales más antiguos suelen acumular soluciones provisionales, contenido duplicado, responsabilidades poco claras y documentación incoherente. Como resultado, incluso las actualizaciones sencillas pueden volverse lentas, arriesgadas o depender de un número reducido de personas, lo que genera presión tanto para los equipos de comunicación como para los de TI y contratación.
Las preocupaciones internas sobre accesibilidad, RGPD, publicación multilingüe o resiliencia del sistema suelen ser difíciles de convertir en una justificación empresarial sólida. Sin una auditoría estructurada, resulta más difícil justificar la inversión, definir requisitos para los proveedores o demostrar que el trabajo previsto se basa en necesidades organizativas identificadas y no en suposiciones.
Evaluamos cómo se comporta su sitio web o servicio digital para usuarios reales en páginas y tareas clave, identificando dónde la carga lenta, las páginas pesadas o los recorridos ineficientes generan fricción. La revisión se centra en las partes del servicio que más importan a la ciudadanía, al personal y a las partes interesadas.
Revisamos su servicio digital para detectar vulnerabilidades de seguridad comunes y examinamos cómo se gestionan los datos personales en formularios, integraciones y flujos de trabajo de contenido. Esto le ayuda a identificar áreas que pueden requerir controles más sólidos, responsabilidades más claras o seguimiento a proveedores para respaldar las obligaciones del RGPD.
Examinamos su sitio web conforme a los requisitos WCAG 2.1 AA, prestando atención a las barreras que pueden afectar a las personas que utilizan tecnologías de apoyo, la navegación mediante teclado o formas alternativas de acceder al contenido. También señalamos dónde las prácticas de publicación, las plantillas o los documentos pueden estar perjudicando la accesibilidad.
Evaluamos cómo se organiza, actualiza y gobierna el contenido en distintos idiomas, departamentos y áreas de servicio. Esto incluye identificar duplicidades, información desactualizada, flujos de traducción incoherentes y responsabilidades poco claras que pueden dificultar que la información pública sea fiable y fácil de mantener.
Evaluamos en qué medida su plataforma actual es mantenible, dónde las dependencias generan riesgo y qué conviene documentar antes de una futura reestructuración o contratación. El resultado le ayuda a entender con mayor confianza si debe mejorar, sustituir o redefinir el alcance de los sistemas existentes.
Una auditoría tecnológica suele abarcar las áreas que más afectan a la calidad del servicio y al riesgo organizativo: accesibilidad, seguridad, tratamiento de datos relacionado con el RGPD, rendimiento, gobernanza de contenidos, publicación multilingüe y mantenibilidad general. Adaptamos el alcance a su organización, de modo que la auditoría refleje sus sistemas reales, sus responsabilidades y las decisiones próximas, en lugar de utilizar una lista de verificación genérica.
En la mayoría de los casos, no. La auditoría está diseñada para minimizar las interrupciones y, por lo general, se realiza mediante revisión, pruebas y análisis que no interfieren con el uso diario. Si alguna parte del trabajo requiere una inspección más detallada o coordinación con su equipo o proveedor, se acuerda con antelación para proteger la continuidad del servicio.
Sí. La auditoría está estructurada para ayudarle a convertir los hallazgos técnicos en material práctico para la toma de decisiones. Muchas organizaciones utilizan los resultados para respaldar casos de negocio internos, preparar requisitos de licitación, aclarar el alcance para futuros proveedores o priorizar trabajos de corrección de una forma más fácil de revisar para las partes interesadas no técnicas.
Una auditoría suele ser el primer paso adecuado cuando la situación actual no está clara. Le ayuda a entender si su plataforma existente puede mejorarse, si determinados riesgos requieren una actuación urgente o si está justificada una reestructuración de mayor alcance. Esto reduce la probabilidad de encargar trabajos innecesarios y le ofrece una base más sólida para planificar la inversión.